El “microcosmos” irreal de la dirigencia frente a la “híperrealidad” de la gente común

17 julio 2009 at 8:42 Deja un comentario

Durante los últimos días hemos asistido a la discusión de un nuevo modelo de financiación para las Comunidades Autónomas. Al mismo tiempo que la deuda pública exhibe su mayor incremento interanual de toda la historia española, el gobierno “garantiza” miles de millones de fondos adicionales. Los presidentes autonómicos socialistas, pensando más en su futuro político que en otra cosa, de manera pusilánime han dado su acuerdo.

El PP ha criticado duramente ese nuevo modelo, pero para que quede claro quién es el que manda, su líder hizo que las autonomías gobernadas por su partido no votaran en contra sino que se abstuvieran en el momento de dar su parecer en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Paralelamente, sólo por dar un ejemplo, el PP sigue dudando qué hacer con su tesorero, que presuntamente cometió varios delitos.

En los últimos años surgieron dos iniciativas políticas que permitieron abrigar la esperanza de algún “aire fresco” en el campo político. Aún antes de ser poco más que una anécdota electoral, el Partido de la Ciudadanía decidió casi autoeliminarse. UPyD, con apenas un diputado en las Cortes y un único diputado europeo recién elegido, ya se siente con fuerzas para iniciar conflictos internos.

Los partidos nacionalistas continúan con sus obsesiones particulares, al margen de toda coyuntura, como la “normalización -entiéndase, imposición- lingüística” (¿cuántas academias hay en España en las que la gente pague por aprender catalán, gallego, asturiano, aragonés o euskera, de la misma forma en que lo hacen para aprender inglés o francés?).

La dirigencia sindical (no confundir con los trabajadores), a pesar de que hay más parados que nunca antes en España, sigue negándose obstinadamente a apoyar una modernización de las leyes laborales, aún seguramente a sabiendas de que es de las más costosas y restrictivas del mundo.

Los dirigentes empresariales (no confundir con los empresarios) destacan por la falta de ideas originales, gastando energías en temas no esenciales (primero, el debate del “despido libre”, ahora con la rebaja de las cotizaciones sociales). Sin embargo, no se escucha con la misma fuerza, por ejemplo, un reclamo por liberalizar los horarios comerciales (que permitiría la creación rápida de miles de empleos), o por eliminar el Recurso Cameral Permanente, impuesto que pagan las empresas para financiar la elefantiásica estructura de las Cámaras de Comercio.

Frente a tanta “irrealidad”, de la que lo anterior es apenas una mínima muestra, la gente común vive una “híperrealidad” en la que sufre la mayor tasa de desempleo del mundo desarrollado, se preocupa por la veloz expansión de la gripe A, se indigna con la Ley del Menor (que hace que un violador, si tiene 13 años, sea inimputable), se inquieta por la quiebra inexorable que tendrá el sistema de pensiones si no se reforma, se asombra por fallos en el sistema sanitario, se acongoja con las pateras que siguen trayendo cadáveres y personas.

Entre ambos extremos hay un enorme vacío. Lo ideal sería que un grupo de personas sensatas de la propia dirigencia (estoy seguro de que las debe haber) devuelva la misma a una senda de moderación y buen juicio. Pero también hay alternativas menos gratas. La más obvia, que el descontento de la gente abone el crecimiento de alternativas extremistas, sean xenófobas, terroristas o fundamentalistas.

Las personas “normales”, que al fin de cuentas sólo queremos que las cosas marchen razonablemente bien para llevar nuestras vidas con tranquilidad, somos los que más tenemos que ganar o perder, según como se cierre la brecha entre el “microcosmos” dirigencial y la “híperrealidad” social. Opinar, protestar, votar son algunas de las cosas que podemos hacer en nuestro favor. Con basura, aire puro o lo que sea, los vacíos tienen a llenarse. No lo olvidemos.

Anuncios

Entry filed under: España. Tags: , , , , , , , , , , , , , , .

El legado de Zapatero II: una deuda pública duplicada y España fuera de Maastricht El “modelo de país” debe ser anterior al “modelo de financiación”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


julio 2009
L M X J V S D
« Jun   Ago »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Sígue a Mi Estrado en Twitter

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 32.122 seguidores

Feeds

Archivos


A %d blogueros les gusta esto: